Yeremy Pino, tras proclamarse campeón del mundo, expresó su felicidad y agradecimiento al ser recibido por el Gobierno de Canarias. El extremo canario, emocionado, compartió la importancia de su familia en su trayectoria y la realización de un anhelado sueño desde pequeño.
Un logro inimaginable
El joven jugador admitió sentirse entre la incredulidad y la alegría por el éxito alcanzado, destacando que la dimensión de esta victoria supera cualquier expectativa previa. Mirando hacia su tierra, Yeremy Pino se enorgullece de formar parte de los pocos futbolistas canarios que han logrado tal hazaña.
Orgullo canario y deseo de nuevos retos
Al recordar sus inicios en la UD Las Palmas, Yeremy Pino agradeció el apoyo recibido y manifestó su ambición por conquistar una Champions, el único trofeo europeo que aún no posee. El joven futbolista canario se muestra decidido a seguir desafiando sus límites y alcanzar nuevos logros en su carrera.