Abel Caballero, alcalde de Vigo, ha manifestado que la ciudad cuenta con el respaldo del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para ser una de las sedes del Mundial 2030. Sin embargo, denuncia que tanto el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, como el de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, han urdido una estrategia para impedir que Vigo sea sede, argumentando motivos políticos.
Un escándalo y una reforma
El alcalde ha explicado a la ministra Milagros Tolón el escándalo que dejó a Vigo fuera de la lista de sedes, a pesar de estar inicialmente entre las elegidas. La ciudad necesita realizar reformas en la grada de Tribuna del Estadio Municipal de Balaídos para cumplir con los requisitos de la FIFA, una obra que el alcalde busca financiar con la colaboración del Ayuntamiento, la Xunta de Galicia y la Diputación de Pontevedra.
Obstáculos y presiones
La Xunta no se suma a la iniciativa de financiación hasta que Vigo sea formalmente nombrada sede, lo que dificulta el proceso. La Diputación espera el proyecto de la obra por parte del Ayuntamiento para aprobar su participación en la financiación. Además, se exige a Caballero obtener el apoyo financiero del Gobierno para que las cuatro administraciones colaboren en la reforma del estadio.
Próximos pasos
Esta semana se celebrará una comisión interministerial en la que se abordarán los detalles del proceso, con la presencia de la ministra de Deportes, la RFEF y la FIFA. Abel Caballero ha destacado la importancia de que Vigo sea considerada como sede del Mundial 2030, y sus esfuerzos han sido bien recibidos por la ministra y su equipo.