Los altos costos de las entradas dinámicas para el Mundial 2026 han provocado preocupación entre los aficionados, con precios que llegan a los 11.000 dólares por un asiento general en la final.
Un Mundial de Fútbol para los ricos
Imagínese un padre que desea llevar a su hijo al Brasil-Marruecos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, pero se encuentra con entradas de 1.600 a 2.380 dólares cada una. Los precios dinámicos también afectan al transporte, con viajes de tren a 150 dólares y aparcamientos por encima de los 200 dólares.
Una fiesta exclusiva
Los precios exorbitantes se extienden a todos los partidos, con entradas que oscilan entre los 622 y 8.341 dólares, excluyendo los pases VIP de 17.000 a 20.000 dólares. La final se vende por 11.000 dólares, convirtiéndose en el evento deportivo más caro de la historia.
Críticas y preocupaciones
La FIFA, liderada por Gianni Infantino, ha sido cuestionada por los altos precios y la falta de accesibilidad. Las críticas se centran en la falta de subvenciones para los viajes de los aficionados y la visión elitista del evento, contrastando con sedes donde los precios del transporte se mantienen accesibles.