La selección más joven de la FIFA, Kosovo, se prepara para su tercera incursión internacional, esta vez en la repesca del Mundial 2026, desafiando las expectativas y buscando consolidarse en el escenario futbolístico global.
El camino de Kosovo en las fases clasificatorias
La selección de Kosovo, admitida por la FIFA en 2016, se enfrenta a su tercera oportunidad de brillar en el Mundial. Tras su debut en la clasificación para Rusia 2018 y su participación en el camino a Qatar 2022, ahora se juega su pase en la repesca para el Mundial 2026.
Una historia marcada por la guerra
Kosovo, un país que emergió de conflictos bélicos en la península balcánica, busca en el fútbol una vía de esperanza y unidad. Jugadores como Vedar Muriqi, símbolos de superación, representan el espíritu combativo de una nación que lucha por su lugar en el mundo futbolístico.
El desafío de la repesca y el futuro en el Mundial
Con un combinado dirigido por Franco Foda, Kosovo se enfrenta a Eslovaquia en un duelo decisivo. En caso de victoria, se unirán a las selecciones de pleno derecho en el Mundial 2026, un logro que les permitiría codearse con potencias futbolísticas y seguir escribiendo su historia.