La decisión del tercer portero en la lista de España para el Mundial de 1982 desató una controversia sin precedentes, con un desenlace inesperado que marcó la portería de la selección.
Una elección inusual
En 1982, José Emilio Santamaría se vio en la encrucijada de seleccionar al tercer portero para el Mundial de España, generando un debate inusual en torno a la portería nacional. La lista inicial de 22 jugadores dio paso a una tensa espera por conocer quién completaría el trío de guardametas.
El dilema de Miguel Ángel
Entre la experiencia de Miguel Ángel, del Real Madrid, y la juventud de Sempere, del Valencia, la balanza se inclinaba hacia el primero. A pesar de no contar con minutos oficiales en meses, Miguel Ángel fue el elegido, desatando críticas y sorpresas en la convocatoria.
Consecuencias inesperadas
La designación de Miguel Ángel como tercer portero tuvo repercusiones inmediatas. Su enfrentamiento público con el entrenador Boskov, las acusaciones cruzadas y su posterior expulsión del equipo marcaron un capítulo oscuro en la preparación de España para el Mundial.