La próxima Copa Mundial de Fútbol 2026, que tendrá lugar en Estados Unidos, México y Canadá, plantea preocupaciones por el clima extremo que enfrentarán los participantes y seguidores. Seis ciudades anfitrionas, incluyendo Monterrey, Miami y Kansas City, presentan desafíos por altas temperaturas y humedad, poniendo en riesgo la salud de jugadores y espectadores.
Medidas para afrontar el calor y las tormentas
Ante las condiciones climáticas adversas, se han tomado medidas como instalación de ventiladores gigantes en estadios y pausas obligatorias para refrescarse durante los partidos. Los estadios con aire acondicionado en Dallas, Houston y Atlanta albergarán encuentros diurnos para evitar el calor extremo, mientras que en zonas de riesgo se jugará al anochecer.
Riesgos adicionales y prevención
Además del calor, se destaca el riesgo de tormentas eléctricas en ciertas zonas, lo que ha llevado a colaboraciones entre la FIFA y servicios meteorológicos para garantizar la seguridad de todos los involucrados. La prevención y la adecuada planificación se presentan como clave para afrontar los desafíos climáticos en esta edición de la Copa del Mundo.