La selección española logró imponerse a Portugal con un gol decisivo de Mikel Merino en el minuto 91, tras dominar gran parte del encuentro y contar con piernas frescas desde el banquillo.
Un gol agónico para la victoria
Cinco minutos le bastaron a Mikel Merino para marcar el gol que le dio la victoria a España frente a Portugal. El partido estuvo marcado por el dominio español desde los primeros minutos, con numerosas ocasiones de gol que finalmente se materializaron en el último suspiro.
El control del juego
Desde el banquillo, De la Fuente supo manejar el partido introduciendo a suplentes clave como Ferran Torres y Mikel Merino, quienes fueron determinantes en la jugada del gol. España mantuvo el control del juego a lo largo de los 90 minutos, con fases de dominio claro que se reflejaron en el marcador final.
La presión y la frescura desde el banquillo
La presión constante ejercida por España y la aportación de jugadores frescos desde el banquillo fueron clave para desequilibrar el partido a su favor. El gol de Merino no solo significó la victoria, sino que también demostró la capacidad del equipo para mantener la intensidad hasta el último minuto.