El elevado costo financiero ha provocado que solo se hayan vendido 40.934 entradas hasta la fecha, comparado con otros encuentros con precios más bajos. El estreno de EE.UU. apenas ha llenado un 58% de su aforo, planteando un desafío para la FIFA en un torneo marcado por barreras económicas que distancian al público del evento mundialista.
La baja demanda por los altos precios
Las entradas más baratas para el partido en el SoFi Stadium de Los Ángeles superan los 2.000 dólares, lo cual ha generado una situación llamativa al compararse con otros encuentros programados en la misma sede. A pesar de la capacidad de 70.000 espectadores, el debut de EE.UU. ha tenido menos ventas que otros partidos con precios más accesibles.
Desafíos logísticos y económicos para los aficionados
El proceso de venta para el Mundial, que se celebrará en Canadá, Estados Unidos y México, ha estado bajo la lupa por sus elevados precios, sumado a gastos adicionales como estacionamientos que superan los 200 dólares y costos de movilidad que representan otro desafío económico para los hinchas.