Mientras Gianni Infantino y Donald Trump aseguran que el Mundial 2026 será una celebración, la sombra del boicot se cierne sobre la sede en EE.UU. El expresidente de la FIFA, Joseph Blater, se suma a las críticas, instando a evitar el país. Por otro lado, sectores demócratas cuestionan la idoneidad de organizar el evento en un clima hostil.
Críticas y tensiones en Europa y EE.UU.
Oke Gottlich de la Federación Alemana de Fútbol critica la prioridad dada al torneo sobre vidas humanas, mientras en EE.UU. las políticas de Trump generan rechazo. Miembros demócratas y republicanos se enfrentan por la conveniencia del evento, con llamados a boicot y defensas por su impacto económico.
Posicionamientos y polémicas
El seleccionador de EE.UU., Mauricio Pochettino, evita pronunciarse sobre las controversias extradeportivas. Las altas tarifas de las entradas también generan descontento entre los aficionados, mientras que desde la organización se defiende la seguridad y la hospitalidad.