Revive junto a Julio Alberto, jugador de la selección, las emocionantes y desafiantes experiencias que vivió España durante su participación en el Mundial de 1986 en México. Desde problemas logísticos hasta situaciones inesperadas, un recorrido lleno de anécdotas inolvidables.
El periplo en México: un viaje lleno de desafíos
En 1986, la selección española se embarcó en una aventura única al instalar su cuartel general en Tlaxcala, a poca distancia de Puebla, sede de su enfrentamiento con Perú. Desde el inicio, los problemas logísticos marcaron la travesía, con la marca de la equipación amenazando con romper contratos por la falta de prendas oficiales.
Desafíos en la concentración
Al llegar al hotel en Tlaxcala, se encontraron con condiciones precarias que obligaron a un cambio repentino. La amenaza de enfermedades como la ameba, la difícil comunicación telefónica y la tensión política en España durante el torneo, añadieron capítulos inesperados a la travesía mundialista.
Curiosidades y anécdotas
Desde la fiesta sorpresa con la presencia de Rocío Jurado, pasando por situaciones como el recorrido clandestino en ambulancia por Guadalajara, hasta los miedos de Maradona ante la selección española, cada momento vivido por Julio Alberto y su equipo dejó huella en la historia del fútbol.