La Alianza de Tranviarios de México (ATM) mantiene en vilo a la Ciudad de México con la amenaza de una huelga en el transporte eléctrico, fijada para el 3 de marzo, poniendo en riesgo la movilidad en la capital en plenos preparativos para el Mundial 2026.
Tensión por posible huelga en transportes eléctricos
La ATM ha emplazado a paro en medio de negociaciones sin acuerdos definitivos, lo que afectaría la operación de servicios esenciales como el Trolebús y el Tren Ligero. Esta situación se entrecruza con los requerimientos de un sistema de transporte eficiente para el Mundial.
Reclamos de los trabajadores del transporte
Los tranviarios exigen seguridad laboral, contratación, capacitación, herramientas de trabajo y operatividad frente a la ampliación del servicio. A pesar de acuerdos parciales, la huelga se ha postergado en dos ocasiones, generando incertidumbre.
Acuerdos pendientes para evitar el paro
La ATM busca cerrar acuerdos con la Semovi, solicitando uniformes, protección, herramientas, capacitación, situación contractual y recursos materiales. Estos puntos son clave para garantizar la seguridad laboral y la operatividad del sistema de transporte.