La gestión de la FIFA ha generado controversia por los altos precios de las entradas para el Mundial 2026. La Football Supporters Europe ha denunciado los costos como una traición monumental. La tensión llegó a instancias judiciales y se detectaron ofertas de reventa por encima de los dos millones de dólares.
Las explicaciones de Infantino
Ante las críticas, Gianni Infantino minimizó la situación, indicando que el precio de reventa no refleja el valor real de las entradas. Incluso bromeó asegurando que personalmente llevaría comida a quien pagara tanto por un boleto.
Comparativa con ediciones anteriores
La comparativa de precios entre el Mundial 2022 en Catar y el de 2026 es alarmante. Mientras que en la edición anterior un asiento para la final costaba alrededor de 1.600 dólares, se estima que para 2026 podría llegar a los 11.000 dólares. Infantino justifica este incremento en la economía del país anfitrión y en la aplicación de tarifas de mercado.
Advertencia sobre la reventa y alta demanda
El presidente de la FIFA advierte sobre los peligros de abaratar las entradas, señalando que en Estados Unidos está permitida la reventa y que precios bajos podrían incentivar la especulación. A pesar de las críticas, destaca la enorme demanda, con más de 500 millones de solicitudes, lo que supera con creces las ediciones anteriores.