La participación de España en el Mundial de México '86 estuvo marcada por curiosas anécdotas, situaciones dramáticas y una pequeña esperanza de cambio en la historia futbolística del país.
La previa al Mundial
Desde la clasificación para la Eurocopa Francia 1984 hasta la llegada a México, el ambiente era de fortaleza, con el Barça en la final de la Copa de Europa y el Madrid en la Copa de la UEFA. Sin embargo, decisiones como ir sin cuarto central marcaron el inicio de la travesía.
La concentración en Tlaxcala
El encierro a 2.300 metros de altitud, las excursiones en el 'autobús del semen' y los problemas entre jugadores y periodistas crearon un ambiente tenso. Los suplentes, descontentos, protagonizaron situaciones límite.
Los partidos y las anécdotas
Desde el polémico partido contra Brasil hasta la victoria ante Dinamarca, pasando por la lesión de Maceda y el positivo de Calderé en el antidopaje. Eloy, el autobús del semen, y la convivencia con Dinamarca en el hotel marcaron la ruta hacia los cuartos de final.
La eliminación y la esperanza
La derrota ante Bélgica en penales, con un Zubizarreta criticado, dejó a España fuera. A pesar de todo, se vislumbraba un cambio en el horizonte, rompiendo el techo de la fase de grupos desde 1950.