España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras vencer a Argentina 75-95 en una final dominada de principio a fin.
El dominio español desde el inicio
España asfixió a Argentina en defensa, apabulló en el rebote y atacó con inteligencia, liderando el partido con autoridad. Scariolo trazó un plan perfecto que sus jugadores ejecutaron con precisión.
La estrategia defensiva de Scariolo
Scariolo centró su estrategia en anular a los caudales ofensivos de Argentina, Scola y Campazzo, logrando mantenerlos a raya durante gran parte del encuentro.
El despliegue de España
Con una actuación destacada de Ricky, Marc Gasol y Llull, España impuso su juego colectivo y consiguió una victoria histórica que los devuelve al escalón más alto del baloncesto mundial.