La FIFA permite la reventa de entradas en EEUU, incluyendo para el Mundial, generando precios exorbitantes. Mientras la organización defiende accesibilidad, los aficionados se enfrentan a costes elevados para presenciar el evento.
La FIFA permite la reventa de entradas en EEUU, incluyendo para el Mundial, generando precios exorbitantes. Mientras la organización defiende accesibilidad, los aficionados se enfrentan a costes elevados para presenciar el evento.
Las tarifas han aumentado pese a que los boletos apenas comienzan a entregarse tras el cierre de la fase de venta en enero.
La FIFA permite la reventa de entradas en EEUU, incluyendo para el Mundial, generando precios exorbitantes. Mientras la organización defiende accesibilidad, los aficionados se enfrentan a costes elevados para presenciar el evento.
Las tarifas han aumentado pese a que los boletos apenas comienzan a entregarse tras el cierre de la fase de venta en enero.