La FIFA reconoció en 2006 dos goles mal registrados en antiguos Mundiales, marcando momentos icónicos como el gol fantasma de Hurst en 1966 y la Mano de Dios de Maradona en 1986.
La FIFA reconoció en 2006 dos goles mal registrados en antiguos Mundiales, marcando momentos icónicos como el gol fantasma de Hurst en 1966 y la Mano de Dios de Maradona en 1986.
La FIFA reconoció en 2006 dos goles mal registrados en antiguos Mundiales, marcando momentos icónicos como el gol fantasma de Hurst en 1966 y la Mano de Dios de Maradona en 1986.