Italia 90: Mundial de defensas

Muchos son los recuerdos que se desprenden del Mundial de Italia 90. Estos son algunos que se nos vienen a la mente: el mejor himno, el peor fútbol, los famosos penaltis, Franz Beckenbauer y las grandes defensas. También, como si con lo anterior no alcanzase, éste fue el Mundial con menos goles de la historia.

La mejor canción de los Mundiales

Seguramente todos la hayamos escuchado alguna vez y nos parezca una bonita canción. Para los que no entendemos perfectamente el italiano, esta canción cuenta la historia de un hombre, del cual su sueño es participar en un Mundial y marcar un gol, pero el tema le recuerda que él tiene otro trabajo, ser el portero de un estadio y que eso que él sueña nunca va a suceder. Una bella historia que nos pone a todos en la piel de esa persona y nos hace imaginar ingresando a un partido de la Copa del Mundo, pero en realidad sabemos que somos personas normales que nunca lo alcanzaremos y tenemos que estar felices con lo que hacemos día a día.

La peor Copa del Mundo

Entre analistas, periodistas y espectadores con historia se habla de que Italia 90 fue el mundial en el que peor se jugó al fútbol, en donde no se lució para nada el balón. Todo lo contrario: el nivel futbolístico fue muy malo, ya que sólo importó ganar o lograr buenos resultados. Muchos recordarán a Carlos Bilardo, el DT Argentina, un resultadista de ley, que buscaba a toda costa la victoria, cosa que le había dado resultado en 1986.

Aquí se vio como las selecciones en la mayoría de las veces apostaban por no arriesgarse en ataque, teniendo mucho juego defensivo, exceso de especulación y sobre todo escasez de goles. Brasil, que siempre apuesta al juego ofensivo, también cayó en este tema, renunciando a su juego característico y, como era de suponerse, quedó eliminado.

Los penaltis

Los penaltis son muy recordados, debido a que en la mayoría de las definiciones se hicieron presentes. El héroe tuvo nombre y apellido: Sergio Goycochea. No era un gran portero pero hizo emocionar a la Argentina entera con sus manos aquel año. Ingresó como guardameta suplente y atajó penales claves. Fue vital en cuartos de final ante Yugoslavia llevando la selección Argentina a semifinales, pero no quedó todo allí. En las semifinales ante Italia volvió a sellar su arco (tapó dos penales: a Roberto Donadoni y Aldo Serena) y así llegó a la final, en donde nuevamente su selección tuvo un penalty en contra, pero éste no lo pudo atajar. Él mismo quedó en la historia debido a que Andreas Brehme (que fue a quien le cometieron la infracción) después de 1990 declaró que no había sido penalty. Ya era tarde: Alemania fue campeón.

Franz Beckenbauer

Se convirtió en la primera persona en ganar Mundiales como entrenador (1990) y como jugador (en 1966). Además, estuvo al mando de una selección con una columna vertebral increíble, constituida por Andreas Brehme (encargado del lateral izquierdo y de darle aire al medio del campo), Lothar Matthäus (el cerebro del centro del campo) y Jürgen Klinsmann (arriba en busca de goles), todos jugadores del Inter de Milán.

Las defensas

Seguramente los entrenadores luego del mundial estarían más contentos con sus defensas que con sus atacantes, pues éstas fueron claves, ya que protagonizaron nada más y nada menos que la copa del mundo con menos goles de la historia. En Italia 90 se convirtieron 115 goles en 52 encuentros. Además de defender bien, se logró jugar a un fútbol extremadamente trabado y cortado, sin duda que el que tuviera mejores marcadores iba a llegar lejos.

Así es como Alemania y Argentina llegaron a la final de la Copa del Mundo. Como se dijo anteriormente, este fue uno de los peores mundial en cuanto al caudal futbolístico. Los aficionados holandeses ese año dijeron una frase que quedó en el recuerdo: "los torneos pobres siempre son ganados por Alemania".

PRIMERA RONDA

Alemania avanzó a segunda ronda goleando 4-1 a Yugoslavia y 5-1 a Emiratos Árabes Unidos. Lothar Matthaeus fue el motor de la selección alemana y desde la primera fase comenzó a gestar una enorme actuación personal durante todo el torneo.
Argentina, en tanto, contaba con algunos jugadores que alzaron la copa en México 86. La selección Argentina contaba con Diego Armando Maradona soportando lesiones en la rodilla y el tobillo, y con Claudia Caniggia, el cual fue figura y estuvo un paso más arriba que todo su país. No tuvo un buen arranque, en donde perdieron ante Camerún por 1-0, con un gol tras un grave error del arquero Nery Pumpido, que luego por suerte de los argentinos fue sustituido por Goycochea en el transcurso de la copa. Argentina clasificó con poco, ya que ingresó en el tercer lugar del grupo, detrás de Camerún y Rumania.
Una de las grandes sorpresas fue Costa Rica, que clasificó segunda detrás de Brasil. Italia, anfitrión y favorito, tuvo un buen arranque, en donde ya comenzaban a lucirse Salvatore Schilacci y Roberto Baggio.
Holanda llegaba como el campeón europeo, pero pudo demostrar poco de lo que había hecho antes, pues apenas pudo avanzar a segunda ronda tercero detrás de Inglaterra e Irlanda.

RONDA FINAL

Los alemanes tenían una espina clavada y comenzaron a sacársela de a poco, vengándose de los rivales uno a uno. Se tomaron revancha de su derrota ante los holandeses en las semifinales de la Eurocopa 1988 con una victoria 2 a 1. Dicho encuentro de cuartos de final de Italia 90 tuvo algunos incidentes, como cuando el holandés Frank Rijkaard escupió descaradamente al alemán Rudi Voeller.
Brasil fue otro que se fue a casa antes de lo esperado. Argentina lo eliminó tras una jugada gestada por Maradona que finalizó de buena manera Caniggia.
Camerún dio la sorpresa dejando afuera a los colombianos, venciéndolos 2 a 1, tras un fallo increíble del aclamado René Higuita. El portero colombiano cómicamente quiso eludir a Roger Milla, pero lo único que hizo fue dejar el balón en sus pies para que este rematara de lejos con el arco sólo y le diera a los cameruneses la victoria. Irlanda en tanto venció a Rumania mediante penaltis.
Por otro lado, Inglaterra le ganó por un gol a Bélgica, Italia venció por dos goles a la siempre complicada selección de Uruguay y Yugoslavia dejó afuera a los españoles, los cuales no pudieron colmar las expectativas de su afición y tuvieron que volver a casa pronto.

En cuartos de final el torneo se terminó para Irlanda, que enfrentó a los anfitriones. Los italianos vencieron con gol de Schillaci. Los alemanes treparon a semis derrotando a Checoslovaquia con gol de penalty convertido por Matthaeus. Los ingleses tuvieron una dura parada ante Camerún que se las hizo muy difícil, mientras que Inglaterra sufrió hasta el tiempo extra en donde encontró el gol. Los cameruneses sin duda dejaron una excelente imagen ese día. Argentina, no jugando un fútbol muy atractivo para los espectadores, se hizo con un triunfo mediante tiros desde el punto de penal ante Yugoslavia, en donde se vio un gran partido de Goycochea y uno malo de Maradona fallando uno de los penales.

Las semifinales encontraron a italianos y argentinos frente a frente. Italia se puso adelante en el marcador con gol de Schillaci, pero Caniggia salvó el barco de la selección argentina, marcando el empate que dejó sin aliento a los anfitriones. Nuevamente la selección de Carlos Salvador Bilardo tuvo que afrontar una definición por penales y -nuevamente- Sergio Goycochea fue el héroe del encuentro, quedándose con los penaltys de Roberto Donadoni y Aldo Serena. En la otra semifinal, alemanes e ingleses también decidieron su suerte mediante tiros desde los 11 metros y aquí Alemania resultó vencedora obteniendo el pase a la gran final.

La final emparejaba a argentinos y a germanos. Los sudamericanos buscaban su segunda copa consecutiva y los europeos trataban de tomarse revancha de la final de México 86, en la cual Argentina venció por 3 a 2. Los alemanes eran claros favoritos para ganar la copa del mundo y los argentinos por su parte no tenían muchos seguidores; todo lo contrario. Se ganaron muchos enemigos debido a su juego defensivo y sus reiteradas protestas a los árbitros.

Como antes mencionábamos, toda la copa no mostró un fútbol muy vistoso, y como se preveía la final no fue la excepción. Los albicelestes llegaban con un Maradona en una versión muy diferente a la del 86 y los germanos solo trataban de sacar ventaja del mal humor existente con los argentinos.

El partido en sí estuvo cargado de polémicas. Los alemanes se vieron iluminados a cinco minutos del final con un penal prácticamente inexistente que Andreas Brehme ransformó en gol y victoria germana. Así fue como a Argentina su suerte le jugó una mala pasada, la cual le dio tanto en varios partidos y en la final la abandonó. Muchos creen en la suerte y otros no, pero en este mundial de Italia 90 quedó demostrado que pocas veces todo se repite. Lo que sí se reiteró fueron las lágrimas de Maradona en la final de una copa del mundo, la última vez había sido de emoción y alegría, esta vez de frustración. El mundial de defensas acabó con Alemania campeón.