España tiene que cambiar de hombres y de sistema
España ha sido la selección dominante del fútbol mundial y su juego de asociación sorprendió con Luis Aragonés en Austria y Suiza. Hace cuatro años, la Roja sorprendió a Europa y avisó al Mundo. Aragonés se presentó en la Eurocopa con un equipo joven, dinámico y con muchísima velocidad en sus transiciones. Dominaba el juego desde el toque y todo el mundo se encargó de bautizarlo como el "tiki-taca".
El equipo se basaba en la inmensa calidad de sus centrocampistas. Senna, fue el eje vertebrador del equipo. El hombre capaz de regular todo el tráfico de juego y una pieza fundamental. Pero también era un equipo goleador y con una capacidad impresionante de pegada con sus delanteros: Villa y Torres. A España le queda poco de aquel conjunto y en cuatro años las cosas han cambiado. A Senna le apartó del equipo primero una lesión y después su bajo rendimiento. Los años no perdonan.
Así que faltaba una importante pieza por engrasar. Al final de la Eurocopa Aragonés dejó su puesto y Vicente Del Bosque tenía la dificilísima tarea de afianzar un equipo y partir como uno de los favoritos la cita mundialista de Sudáfrica. Un equipo sin experiencia más allá de esta Eurocopa, afrontaba su mayor reto.
En el Mundial España presentó una nueva cara. Lo hizo sacrificando un delantero para dar un puesto más a otro centrocampista de contención. La Roja se rearmó con Busquets y Xabi Alonso y prescindió de Silva. Perdió juego por las alas, se atascó, fue muy plana y le costó mucho hacer goles. Ganó el Mundial como el equipo que menos goles anotó para ganar el título. El espesor del juego acaba constriñendo las vías hacia la meta contraria. Sufrió en todos sus partidos.
El binomio Busquets-Alonso es innegociable para Del Bosque y España se ha convertido en embudo terrible. No hay juego por las bandas y la capacidad de remate es casi nula. Sus delanteros se han apagado y a España le cuesta un mundo ganar un partido.
Los problemas son muy preocupantes, pero un país que ha vivido siempre de espaldas al éxito no se atreve a cuestionar que el método que les llevó al título Mundial está obsoleto. En la Eurocopa encontrará gravísimos problemas con difícil solución. Uno de ellos es que sus dos futbolistas más en forma, Silva y Cesc, hoy, no son titulares indiscutibles, y su puesto natural lo están ocupando futbolistas fuera de forma. Villa no está participando en el FC Barcelona y Torres no cuenta para Vilas-Boas.
España tendría que buscar una fórmula para conjuntar a Cesc, Xavi, Silva e Iniesta. Todos ellos ya jugaron la final de la última Eurocopa, pero esto significaría la supresión de un pivote al que Del Bosque no está dispuesto a liberar.
Si no hay cambio de sistema, no va a hacer falta que Brasil tome Maracaná y lo convierta en un bastión, muchas selecciones europeas son superiores a la actual campeona de Europa y del Mundo.













Comentarios
Enviar un comentario nuevo