España manda a Brasil un aviso a través del Barça
Busquets no dejó tocar el balón a Neymar. Foto:lainformacion.com/EFE
El Mundial de clubes en poco se parece a la Copa del Mundo de Selecciones Nacionales de la FIFA. Sin embargo, sí hay algunos rasgos que se pueden definitorios o similares entre lo que se ha podido ver en Japón, en el Camponato Mundial de Clubes de Fútbol este fin de semana a lo que se pueda ver en Brasil en 2014. Las dos principales favoritas, a expensas de ver cómo evolucionan en los próximos 4 años, serán la anfitriona, (Brasil), y la actual campeona (España).
No cabe descartar la presencia de las habituales en las rondas finales y que suelen competir por el título, como Alemania o Argentina, pero parece que el coto brasileño no dejará salir fácilmente el título de su país. Las principales esperanzas brasileñas para 2014 son las dos estrellas del Santos, que se dieron a concer mundialmente la temporada pasada tras vencer la Copa Libertadores: Neymar y Ganso. El centrocampista con alma de enganche y el fantasioso delantero han sido portada de los grandes diarios europeos como los principales objetivos de los clubes más grandes del mundo, pero la realidad hoy en día es que el nivel del fútbol español está muy por encima del brasileño, al menos en cuanto a los principales clubes representantes de cada país.
El Fútbol Club Barcelona mostró un futbol muy evolucionado y prácticamente perfecto. La asociación por bandera y una anarquía presidida por centrocampistas de toque, el campeón de Europa superó ampliamente a los brasileños. El problema para Brasil no es que su campeón cayera con el español si no que el Barcelona no es un club importador de jugadores. Los hace a su medida en La Masía. Jugó con 9 canteranos, 8 españoles. 8 internaciones que podrían estar en Brasil. Quizá Xavi y Puyol lleguen con una edad muy avanzada y con demasiados kilómetros en sus pies. Sin embargo, la juventud de Cesc, Pedro, Cuenca, Fontás o Thiago, anuncian la presencia de muchos jugadores azulgranas, que no sólo tienen calidad, sino un ADN especial. Concebidos en un estilo de juego que la selección española adopta como propio. Con España no jugará Messi y el problema del gol será el principal hándicap para la Roja, pero hay que recordar que al Barcelona se le pueden sumar jugadores como Silva o Torres, con un nivel muy alto y que podrían aportar grandes cosas. Rodrigo o Álvaro Vázquez demostraron en el Mundial sub 20 que pueden aportar esto. Pero España tiene una base, un estilo. Neymar avisó: "Hoy nos han enseñado a jugar al fútbol" y Raí arengó al país: "El 4-0 es una provocación para Brasil".













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