Brasil 1950: La vuelta a los Mundiales y el Maracanazo
Brasil 1950 marcó un hito importante que se recordaría por el resto de los días y que sería uno de los puntales anecdóticos en lo que a Copas del Mundo se refiere: el llamado "Maracanazo", un triunfo intachable que brindó Uruguay al local Brasil en la final, quitándole la posibilidad de campeonar a quien hoy es el máximo ganador en Mundiales.
Tras una Europa totalmente devastada, Jules Rimet y todos sus esfuerzos apuntaron nuevamente a Sudamérica, siendo Brasil el promotor más importante para la organización y donde finalmente se jugaría esta cuarta versión de la Copa.
Argentina, un animador en esos años en el fútbol de América del Sur, no participó por cuestiones políticas y dejó pasar una gran posibilidad de hacerse ver ante los ojos del mundo y mostrar los grandes valores que irían surgiendo en esos años, encabezados por Alfredo Distéfano, entre otros.
En lo que al Mundial exclusivamente se refiere, Brasil lo organizó de manera eficaz y excelente. Mandó a construir para la ocasión lo que sería uno de los monumentos arquitectónicos futbolísticos por excelencia, a nivel mundial, como es el Maracaná en Río de Janeiro, con capacidad para 200.000 personas, el más grande para la época.
Alemania y Unión Soviética, fueron los ausentes más destacados por las cuestiones sociopolíticas postguerra que estaban atravesando; en cambio, Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda se reafiliaron a la FIFA, limaron asperezas y participaron por primera vez en un Mundial de fútbol.
Futbolísticamente, Brasil fue el exclusivo animador de inicio a fin. Liquidó en el debut a México y, aunque empató frente a Suiza, ratificó su poderío frente a Yugoslavia. En fases finales, vapuleó a Suecia (7-1) y a España (6-1) y esperó cómodo en la final a un silencioso Uruguay.
En la jornada final, el Maracaná lució por primera vez a pleno con 200.000 espectadores que no dejaban espacio ni para un alfiler. Friaca abrió el marcador para los locales que enloquecieron en las gradas y desataron el delirio. Y aunque no los tuvieron en cuenta, primer Juan Schiaffino y luego Ghiggia, catapultaron los sueños del primer Mundial, con una marca indeleble que queda vigente hasta estos días. El gran Maracanazo, un triunfo formidable para que uruguay sea el más ganador de los Mundiales hasta el momento.
La curiosidad: Brasil 1950 sirvió para presentar por primera vez números en las camisetas de acuerdo a la función de cada jugador, algo nuevo en el fútbol de esos días.













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