Alemania 2006: Un Mundial muy dulce para Italia
El Mundial de Alemania 2006, no se caracterizó principalmente por la cerveza amarga alemana, sino que se centró en ser una competición muy dulce para Italia. La azurra se coronó campeón Mundial y festejó una copa, en donde pudo demostrar la personalidad de su equipo y además la suerte estuvo siempre de su lado, acompañándola hasta lograr el tetracampeonato.

Como todos y cada uno de los mundiales, siempre queda algo por comentar o decir. Y éste de Alemania 2006 no fue la excepción, entregó varios recuerdos que figurarán para siempre en la historia y el la mente de los amantes del fútbol.
Y si de historia hablamos, como no mencionar al señor Zinedine Zidane, quien fue uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos y así lo demostró en ésta Copa del Mundo. En donde brilló y además llevo a la selección de Francia a la final. Aunque aquí tuvo una definición muy particular y casi de película diría. A falta de pocos minutos para el final del partido y con empate en el marcador, el veterano y habilidoso jugador francés otorga un desproporcionado cabezazo en el pecho al italiano Materazzi; lo que provoca que el colegiado argentino Horacio Elizondo expulse a Zinedine Zidane. Si bien no termino como el quería, se fue con la frente en alto y allí finalizó su carrera.
El que jugó mejor. Si bien los italianos dominaron y fueron superiores en todos los partidos, por momentos no mostraron demasiada claridad futbolística, como sí la demostró Argentina. Los argentinos le hicieron un verdadero homenaje al fútbol en Alemania, jugaron muy bien y su fútbol fue realmente bello de ver. Pero lamentablemente les faltó lo que sí tuvo Italia: temperamento y tranquilidad en grandes batallas.
En cuanto al campeón, fue la tercera vez que Italia levanta la Copa del Mundo. En este caso de la mano de Marcelo Lippi, con una plantilla con la experiencia y personalidad necesaria para afrontar partidos duros. Contó con la calma y la confianza justa para saber esperar los momentos de los partidos, manejando minutos y siendo muy inteligente. Así es como la Azurra logró ser el campeón del Mundial de Alemania 2006, una copa muy dulce para los italianos.
PRIMERA FASE
La primera fase no tuvo grandes sorpresas. Aquí la mayoría de las selecciones poderosas clasificaron a la siguiente ronda, algunas con comodidad y a otras no tanto, otras jugando muy bien otras no tan bien. Alemania se clasificó invicta junto a Ecuador en el grupo A, mientras que Inglaterra y Suecia también pasaron de fase en un grupo bastante fácil.
El Grupo de la Muerte (C) no mostró sorpresas y tampoco demostró ser tan complicados para Argentina y para Holanda, los cuales pasaron con la misma cantidad de puntos. En el D, México y Portugal avanzaron con tranquilidad.
En el grupo F, Brasil clasificó pero sin encontrar su mejor juego, el cual no encontraría en casi todo el torneo. Aquí Australia también pasó con lo justo, luchando casi cabeza a cabeza con Croacia el segundo puesto. El verdadero grupo de la muerte fue el E, el cual fue disputado a capa y espada por Italia, Ghana, República Checa y Estados Unidos; pero los italianos y los africanos sacaron ventaja y avanzaron.
En los últimos dos grupos, Francia y Suiza encabezaron el G, mientras que España y Ucrania hicieron lo mismo en el H.
OCTAVOS DE FINAL
En esta fase, las selecciones europeas se hicieron sentir, pues Alemania, Italia, Inglaterra, Portugal y Ucrania pasaron a cuartos, lo hicieron junto a Argentina y Brasil. Aquí se dio una nueva eliminación de España, los que cayeron ante Francia.
CUARTOS DE FINAL
Las sorpresas tardaron en llegar, pero llegaron. Algunos de los favoritos quedaron por el camino siendo eliminados. Alemania se metió en semifinales superando a Argentina en un encuentro realmente apasionante, en donde los penales le dieron vida a los dueños de casa. Por otro lado Portugal dio el batacazo y eliminó a Inglaterra, mientras que Francia derrotó fácilmente a una selección de Brasil desconocida, plagada de estrellas pero con poco espíritu de enfrentar resultados adversos. Italia fue la única que avanzó frente Ucrania por 3 a 0, demostrando la valentía y la presencia de su plantilla, la cual avanzaba y disputaba los partidos con una concentración impresionante.
SEMIFINALES
Tras un encuentro increíble frente a Argentina, los germanos se sentían ganadores, con la moral muy alta, la confianza en sus venas y el respaldo unánime de su país. Pero apareció Italia, un hueso duro de roer, aquí los germanos tuvieron otra disputa apasionante y quizás el mejor partido del Mundial de Alemania 2006. Los italianos se encargaron de aguarle la fiesta a los anfitriones, ya que en el alargue lo dejaron sin vida. En la otra semifinal Portugal cayó derrotado por Francia tras un penalti convertido por uno de los mejores jugadores de la copa: Zinedine Zidane. El gran capitán galo llevó a su selección a la final y les regalo a todos los amantes del balompié una de sus mejores versiones futbolísticas, en el Mundial que sería el último de su carrera.

FINAL
El gigantesco Olympiastadion de Berlín, fue el escenario de la gran final disputada por galos e italianos. Francia tuvo un buen arranque y fue la selección que pegó primero. Zinedine Zidane con toda su clase y categoría, marcó un penal tempranero que realmente no lo hace cualquiera en una final, una definición espectacular, que sólo los grandes futbolistas tienen las agallas suficientes para hacerla. Pero minutos después aparecería el enemigo máximo en ese entonces del capitán, Marco Materazzi, quien luego le amargaría la noche completamente, igualaba el marcador y dejaba todo parejo.
Francia dominó el partido casi en su totalidad pero no pudo concretar las situaciones de gol que tuvo, pues se encontró con un Gianluigi Buffon estupendo. En el minuto 110 se produce un encontronazo que marcaría el rumbo y la definición del encuentro, los dos jugadores que habían concretado los goles se encuentran en un duro cruce, en donde Materazzi insulta a Zidane y éste reacciona pegándole un cabezazo en el pecho, lo que provocaría su expulsión. Sin su capitán, el mejor lanzador de penaltis de la plantilla, Francia llegó a la definición con poco convencimiento con un sabor algo amargo. En ésta instancia David Trézéguet erró su tiro y otorgo el campeonato a los italianos. Los cuales se empalagaron de tanto festejar, consagrándose campeones de el Mundial de Alemania 2006, el cual les resultó un torneo muy dulce y además obtuvieron su cuarta Copa del Mundo.













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